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Corazón guerrero para areópagos del siglo XXI. En la actualidad la sociedad escucha infinidad de voces, unas a favor de los valores del hombre: la vida, la generosidad, la verdad, el bien, el amor; Sin embargo, otras voces con palabras melódicas pero con intereses mezquinos confunden a la sociedad con: la mediocridad, la mentira, el mal, el odio, estos son lugares singulares donde el hombre está llamado a manifestar la voluntad de Cristo, aún en la adversidad, areópagos del siglo XXI (Cfr. Hch 17,19). Ante el reto que se nos presenta se necesitan corazones guerreros, número de ellos están anidados en la juventud de nuestra sociedad. Así, el joven busca aspirar a los valores más altos que la sociedad le presenta y él está profundamente equipado para rechazar las voces que lo invitan al mal e impulsar todas sus cualidades para favorecer la bondad y el amor en la sociedad. El joven es corazón guerrero, porque hace vida la enseñanza de Cristo: “mayor felicidad hay en dar que en recibir”(Hch 20, 35). La juventud reconoce que la felicidad sólo se encuentra de mano de Jesús, que otras ofertas quedan abrogadas ante la experiencia de ser tocados por Cristo. La época contemporánea se ha de valer de los jóvenes que quieren consagrase a favor del amor, “cuando actuamos con amor expresamos la verdad de nuestro ser” (Benedicto XVI). El joven siempre busca ser auténtico, y su autenticidad brota en el cumplimento de su esencial vocación: el amor, se da cuenta que es en la donación donde se perpetúa como ser en la historia. Que en la entrega diaria en sus labores puede ser signo de contradicción que no favorezcan las estructuras de pecado, sino que todas sus obras contribuyan a construir y consolidar los cimientos de la civilización del amor. |  |
Así, el Seminario Diocesano de Guadalajara, como semillero de vocaciones, acoge a los de corazón guerrero que buscan en su entrega diaria una consagración total y sin reservas a Cristo, Él que se entregó para salvación del mundo. El Seminario mantiene vivas las llamas de amor de más 1294 jóvenes y adolescentes que han dejado todo para ser antorchas que iluminen los pasos de todos y cada uno de los hombres. Tú puedes así como nosotros ser sacerdote: ¡Ven y Sígueme! Sem. Octavio Vásquez Loera 2do.de Filosofía web: http://www.semguad.org.mx
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